Talvez suceda,
colgarse de
semáforos
que sólo enfocan
la ciudad que duerme vacía
en el mundo que envejece a diario.
Se me antoja
presumirte
en la inmovilidad del tránsito
que me habita los huesos,
en el zafiro de mi pupila
que se inquieta en el silencio
de mi existencia.
Para descubrir
tu imagen taciturna
en el espejismo que impregna el descanso,
cuando tu piel ausente roza mis sentidos
en medio de esta alma moribunda.
colgarse de
semáforos
que sólo enfocan
la ciudad que duerme vacía
en el mundo que envejece a diario.
Se me antoja
presumirte
en la inmovilidad del tránsito
que me habita los huesos,
en el zafiro de mi pupila
que se inquieta en el silencio
de mi existencia.
Para descubrir
tu imagen taciturna
en el espejismo que impregna el descanso,
cuando tu piel ausente roza mis sentidos
en medio de esta alma moribunda.