viernes, 29 de junio de 2007

Y LA NOCHE CAYÓ

Y la noche cayó...
mientras en el lienzo de mi alma
dibujaba tu rostro con calma.

Y la noche cayó...
y tu rostro desconocido
se plasmó como tulipán adormecido.

Y la noche cayó...
sobre las arpas del cielo
pronunciando tu nombre en el tiempo.

Y la noche cayó...
con el sentimiento de una voz anhelada
que susurra en los silencios del alba.

Y la noche cayó...
para ser cómplice de estos versos
que hoy son mi eterno universo.

PROMINENCIA DESATADA

Me duelen las huellas de tus pies,
el silencio marcado en mi ventana,
cuando mis ojos rasgan tu nombre
plasmado en el clóset solitario.

Y sin querer una vez más
nace la dolencia de mi voz,
el grito cansado de tu ausencia
por la lluvia que emerges en él.

Pasan lo minutos
sin poder entender el proceso del reloj...
prominencia desatada.