sábado, 30 de junio de 2007

EL SERENO DE TU AUSENCIA

Ese ocaso de mis horas
que muere en las alfombras,
en mi lejanía de tenerte
con tu sonrisa silente.

Hoy mi llanto es tu suerte
y todo lo que pretendes,
tus pinceles y pinturas
esas codiciadas figuras.

Ya se marchan tus pasos
olvidando mis ocultos prados,
de donde nacen palabras vacías,
el mismo canto sin sinfonías.

Y clama el sendero de la noche
por el derroche pasional ,
el fino y ansiado broche
del néctar de tu roja boca.

viernes, 29 de junio de 2007

Y LA NOCHE CAYÓ

Y la noche cayó...
mientras en el lienzo de mi alma
dibujaba tu rostro con calma.

Y la noche cayó...
y tu rostro desconocido
se plasmó como tulipán adormecido.

Y la noche cayó...
sobre las arpas del cielo
pronunciando tu nombre en el tiempo.

Y la noche cayó...
con el sentimiento de una voz anhelada
que susurra en los silencios del alba.

Y la noche cayó...
para ser cómplice de estos versos
que hoy son mi eterno universo.

PROMINENCIA DESATADA

Me duelen las huellas de tus pies,
el silencio marcado en mi ventana,
cuando mis ojos rasgan tu nombre
plasmado en el clóset solitario.

Y sin querer una vez más
nace la dolencia de mi voz,
el grito cansado de tu ausencia
por la lluvia que emerges en él.

Pasan lo minutos
sin poder entender el proceso del reloj...
prominencia desatada.

sábado, 23 de junio de 2007

OTOÑO

Otoño oculto,
silencio mudo,
amor desnudo,
sentimiento presunto.

Hojas doradas,
mis horas amadas,
exquisitas palabras
que se pintaron en sábanas.

Sensaciones delirantes,
mi silencio constante.
Otoño...
Otoño...
Otoño...
Silencio mudo.

VERSOS POR TU MIRAR DE ORO

Amor, hoy por tu mirar de oro
escribo los
-versos-
más sentidos,
sin sensaciones de olvidos
en el mar de este corazón roto.

-Versos-
quizá ajenos a tu mundo,
el murmullo de tu sonrisa silente
que se pierde en la vertiente...
vertiente de donde bebes mi cáliz.

El fruto bendito de tu amor,
ese que se calla en
-versos-
para amarte
cuando el ocaso del sol es eterno
y llega la noche a clamarte.
-Versos-
que hoy por ti se derraman
en otros ojos, en otras páginas,
en el rincón de mi sutil morada,
allí donde duermes,
en el baúl de la nada.

Oh amado!
Si por ti son versos...
son versos que no mueren,
son versos de luna plateada,
versos de mi sol de almendra.

POEMA DE AMOR IV

I
Tu arte se exhibe
en el azul cielo del universo,
en la naciente primavera
de la hermosa simiente.

II
Y brota cálida
del aliento de las frutas,
colgando su aroma en la flora,
en la naturaleza pródiga.

III
Amanece en los laureles,
el rocío que baña las mañanas
fecundas de ilusiones
que van tejiendo amores.

IV
Madrigal del deseo contenido,
césped donde duermen mis jazmines
con la lluvia de tu vida
vas exaltando mi existencia.

V
¡Ah! Silueta de tu cuerpo
que amo en los minutos sedientos
cuando el aire vuela sin control
y se funde en tu manantial.

VI
Zafiro que galantea
el crepúsculo dormido de mi alma,
vas evocando el susurro del verso
que coquetea a la aurora.

VII
Recorres silente mi senda
con tu capullo florecido
que quiere atraparme
con su indeleble mirada.

NOCTURNO A UN APÓCRIFO AMOR

¡Ay amor!
Eres el vértice oculto de la infinidad,
silencio que se haya en los horizontes
del cielo estrellado de mis noches.
Cristal de mis sueños...te dibujo con el lienzo de mis añoranzas.

¡Ay amor!
Esa mirada tuya es el sosiego que me invade,
la luz acuarela que se refleja en mis pupilas.
Cristal de mis sueños...te dibujo con el lienzo de mis añoranzas.

¡Ay amor!
Me pierdo en el arte de tus besos,
en tu apócrifo mundo de romance.
Cristal de mis sueños...te dibujo con el lienzo de mis añoranzas.