sábado, 30 de junio de 2007

EL SERENO DE TU AUSENCIA

Ese ocaso de mis horas
que muere en las alfombras,
en mi lejanía de tenerte
con tu sonrisa silente.

Hoy mi llanto es tu suerte
y todo lo que pretendes,
tus pinceles y pinturas
esas codiciadas figuras.

Ya se marchan tus pasos
olvidando mis ocultos prados,
de donde nacen palabras vacías,
el mismo canto sin sinfonías.

Y clama el sendero de la noche
por el derroche pasional ,
el fino y ansiado broche
del néctar de tu roja boca.

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